FAQ

Quien es el enemigo de la felicidad?

¿Quién es el enemigo de la felicidad?

El miedo. Es el saboteador más importante de nuestra vida porque nos hace vivir con ansiedad nuevos retos y aventuras haciendo que estas sean incómodas en vez de estimulantes y, en muchas ocasiones, es tal este temor que hace que evitemos o posterguemos cosas que podrían llenarnos de amor y felicidad.

¿Cuáles son los enemigos de los valores?

Los antivalores generan en las personas conductas inmorales, es decir, una persona inmoral es aquella que se muestra en forma violenta o con actitud negativa frente a situaciones en las cuales se presenten los valores. En la sociedad es conocido este comportamiento como una persona fría, malvada, insensible y apática.

¿Qué es un enemigo?

Un enemigo puede ser una persona o grupo en específico, una institución, una ciudad, un país. En fin, esos detestables que establecemos en dicha categoría ya sea por diferencias de pensamiento, de método, de objetivos.

¿Qué son los enemigos internos?

Los enemigos internos, como su nombre lo sugiere, se refiere a los que se encuentran en nuestro interior, son nuestros pensamientos, esos que a veces nos atrapan en un bucle del que no salimos y nos van llenando de enojo, furia, odio, para luego estallar en cientos de variantes que pueden causar un tremendo daño, incluso a las personas que amamos.

¿Cómo debemos amar a nuestros enemigos?

La Biblia nos dice que debemos amar a nuestros enemigos, pero a veces parece un mandamiento casi imposible de lograr; después de todo ¿cómo amar a alguien que nos hace daño? Sin embargo, en la Palabra de Dios encontramos que es posible demostrar amor incluso cuando nos parece difícil.

¿Qué dice la Biblia sobre los enemigos?

Versículos de la Biblia sobre los enemigos. Quien en su vida no ha sentido que personas son nuestros enemigos. Que nos desean el mal y viceversa. Como cristianos, tenemos el ejemplo de Jesús, que puso la otra mejilla. No debemos dejarnos llevar por nuestros instintos básicos y si amar a nuestros enemigos, que son finalmente nuestros hermanos.