FAQ

Que vacuna se aplica en caso de mordedura de perro?

¿Qué vacuna se aplica en caso de mordedura de perro?

Una inyección de acción rápida (inmunoglobulina antirrábica) para prevenir que el virus te infecte. Parte de esta inyección se aplica cerca del área donde el animal te mordió, si es posible, en el menor tiempo posible después de la mordedura. Se aplican cuatro inyecciones durante 14 días.

¿Qué tan grave puede ser una mordida de perro?

Cuando buscar atención médica: Si la herida es grave (sangrado no controlado, pérdida de la función, dolor intenso, exposición muscular o ósea, etc.) Si la herida se enrojece, duele, está caliente o se inflama, o si aparece fiebre. Si no sabe si el perro ha sido vacunado contra la rabia.

¿Cómo bajar la hinchazon de una mordedura de perro?

Lave la herida todos los días con agua y jabón o una solución antiséptica. Pregúntele a su médico sobre los tipos de vendaje que usted puede usar. Aplique hielo a su herida. El hielo ayuda a disminuir la inflamación y el dolor.

¿Cómo se debe tratar la mordeduras de perro?

En el caso de las mordeduras de perro, se debe seguir una profilaxis específica. Si la picadura no ha causado heridas en la piel, sino solo hematomas, no es necesario aplicar tratamientos especiales, ya que no debería haber peligro de transmisión de la rabia o el tétanos.

¿Por qué las mordeduras de perro pueden causar hemorragia?

Las mordeduras de perro pueden causar una ligera ulceración de la piel, que puede infectarse, pero también heridas profundas, dañando los vasos que están cerca y causando hemorragia.

¿Cuáles son las heridas por mordedura de perro suturadas?

Se concluye que las heridas por mordedura de perro suturadas de forma primaria tuvieron una tasa de infección similar a las no suturadas. Las heridas con suturas primarias exhibieron una mejor apariencia estética.

¿Cuáles son los principales temores de mordeduras de perro?

Aunque uno de los principales temores en el caso de mordeduras de perro es la transmisión de la rabia, en España los esfuerzos realizados para su control han llevado a una significativa disminución de su incidencia. Además, la mayoría de las comunidades autónomas siguen obligando a que los perros estén vacunados contra la rabia.