Que se puede hacer con el oregano fresco?
Tabla de contenido
¿Qué se puede hacer con el orégano fresco?
Trucos de Cómo Usar el Orégano en la Cocina:
- Principalmente en platos con salsa de tomate, en pastas y pizzas.
- En caldos, o en licores digestivos.
- Para adobar la carne con la que se preparan algunos chorizos.
- En ensaladas.
- Para aromatizar aceites o vinagres.
¿Cómo se come el orégano fresco?
Tenemos por un lado el Origanunn vulgare, es el más común de todos y el que más se vende pero el sabor no es especialmente valioso. Después tenemos el Lippia graveolens, es conocido como orégano mexicano y hay unas 18 variantes, es un orégano con un sabor más presente.
¿Cómo se cocina el orégano?
Preparación:
- Hervir el agua.
- Poner el orégano seco en un colador de té.
- Dejar reposar las hojas en el agua caliente durante 2 a 5 minutos.
- Retirar el colador y tomar la infusión.
¿Cómo es el sabor de la orégano?
El sabor básico es cálido, fuerte y levemente amargo, y en ocasiones presenta notas alcanforadas. Se parece a la mejorana (de hecho, a veces se los confunde), pero el orégano es más fuerte y picante, con un dejo cítrico, a limón, que se nota al morder, característica que se va diluyendo en los climas fríos.
¿Cuáles son las cosas más importantes sobre el orégano?
Muchas son las cosas que se han comentado sobre el orégano, aquí te dejamos las más importantes para nosotros: Es muy fácil de cultivar, puede producir hojas y flores durante 5 o 6 años seguidos, no exige mucha agua, necesita sol para vivir y llega a soportar las heladas.
¿Qué antioxidante tiene el orégano?
Tiene 42 veces más antioxidante que las manzanas, 30 veces más que las patatas y 12 veces más que las naranjas. El orégano tiene propiedades digestivas, pues ayuda a eliminar los gases intestinales, es estimulante biliar y funciona como tónico estomacal.
¿Cómo usar flores y hojas secas?
Principalmente en platos con salsa de tomate, en pastas y pizzas. En caldos, o en licores digestivos. Para adobar la carne con la que se preparan algunos chorizos. En ensaladas. Para aromatizar aceites o vinagres. En infusiones o tisanas, a razón de una cucharadita por taza, puedes usar las flores y hojas secas trituradas y endulzar con miel.