Cuales son las indicaciones de la clindamicina?
¿Cuáles son las indicaciones de la clindamicina?
Clindamicina está indicada en el tratamiento de las siguientes infecciones graves causadas por microorganismos sensibles (ver secciones 4,4 y 5.1). Neumonía adquirida en la comunidad causada por Staphylococcus aureus. Neumonía por aspiración. Empiema (adquirido en la comunidad).
¿Cómo se administra clindamicina?
La presentación de la inyección de clindamicina es como líquido para inyectar de forma intravenosa (en la vena) durante un período de 10 a 40 minutos o de forma intramuscular (en un músculo). Por lo general se administra de dos a cuatro veces al día.
¿Cómo se toma clindamicina 300 mg?
Por lo general se toma de tres a cuatro veces al día. La duración del tratamiento depende del tipo de infección que tenga y qué tan bien responda el cuerpo al medicamento. Tome clindamicina aproximadamente a la misma hora todos los días.
¿Cuáles son los efectos adversos de clindamicina?
Posibles efectos adversos Al igual que todos los medicamentos, Clindamicina puede tener efectos adversos, aunque no todas las personas los sufran. Informe a su médico inmediatamente si experimenta: retención de líquidos que provoca hinchazón en piernas, tobillos o pies, dificultad para respirar o náuseas
¿Cuál es la dosis recomendada de clindamicina?
Es utilizada en profilaxis de intervenciones dentarias y periodontitis. La dosis de clindamicina recomendada va a depender de la patología a tratar en cada caso. En los casos de infecciones graves, la dosis a administrar es de 2400 a 2700 mg al día durante 3 o 4 veces al día.
¿Cuáles son los síntomas de la inyección de clindamicina?
La inyección de clindamicina puede ocasionar efectos secundarios. Informe a su médico si alguno de estos síntomas es intenso o no desaparece: endurecimiento, dolor o un bulto blando pero doloroso en el área en donde se le inyectó la clindamicina, sabor desagradable o metálico en la boca,
¿Cómo funcionan los antibióticos con clindamicina?
Los antibióticos como la clindamicina no funcionan para combatir resfriados, influenza u otras infecciones virales. Usar antibióticos cuando no son necesarios aumenta el riesgo de contraer una infección que se resista al tratamiento con antibióticos más adelante.