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Como se controla la epistaxis?

¿Cómo se controla la epistaxis?

Cuidados en el hogar

  1. Siéntese y apriete suavemente la porción blanda de la nariz entre los dedos pulgar e índice (de tal manera que las fosas nasales estén cerradas) durante 10 minutos completos.
  2. Inclínese hacia adelante para evitar tragar sangre y respire por la boca.

¿Qué es la epistaxis y porque se produce?

La epistaxis o sangrado nasal es toda hemorragia con origen en las fosas nasales. Esta hemorragia puede estar causada por un traumatismo, irritación o sequedad del revestimiento de la nariz, rinitis alérgica, resfriados o sinusitis.

¿Cómo es la epistaxis?

La epistaxis es la hemorragia procedente de los vasos que irrigan las fosas nasales y constituye la patología otorrinolaringológica más frecuente por la que los pacientes acuden a urgencias.

¿Cuándo es preocupante el sangrado de nariz?

Si la hemorragia es repetitiva y/o se acompaña de cualquier otro síntoma o signo a nivel nasal o general (obstrucción nasal, mucosidad, dolor de cabeza, fiebre, cansancio, palidez de piel, manchas en la piel, sangrado de encías, etc.), se debe acudir siempre al médico.

¿Cómo reforzar los vasos sanguineos de la nariz?

Según el doctor Baixauli, «consumir frutas como el limón, la naranja, o la fresa, ayudan a reforzar la estructura de los vasos sanguíneos y verduras como la col, espinacas, acelgas, lechugas, brócoli, coliflor, hígado son antihemorrágicas y favorecen la coagulación normal de la sangre».

¿Cuál es el manejo inicial cuando una persona presenta epistaxis?

El manejo de la epistaxis con frecuencia es demandante y debe ser oportuno con medidas iniciales de resucitación, terapia de compresión nasal, cauterización e incluso puede ameritar resolución quirúrgica en sala de operaciones.

¿Qué enfermedad tienes si te sangra la nariz?

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  • Sinusitis aguda (infección nasal y de los senos paranasales)
  • Alergias.
  • Consumo de aspirina.
  • Trastornos hemorrágicos, como la hemofilia.
  • Anticoagulantes, como warfarina y heparina.
  • Sustancias químicas irritantes, como el amoníaco.
  • Sinusitis crónica.
  • Consumo de cocaína.