Como afectan las drogas al sistema de recompensa?
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¿Cómo afectan las drogas al sistema de recompensa?
La mayoría de las drogas adictivas, directa o indirectamente, atacan al sistema de recompensas del cerebro, inundando el circuito con dopamina. La dopamina es un neurotransmisor que se encuentra en las regiones del cerebro que regulan el movimiento, la emoción, la motivación y los sentimientos de placer.
¿Cómo funciona el sistema de recompensa?
El sistema de recompensa del cerebro es el encargado de mediar la sensación de placer en el organismo. Este sistema se activa frente a estímulos o acciones que generan placer en el individuo. De esta forma, el individuo realizará unas u otras acciones según le acerquen o alejen a dicha recompensa.
¿Qué pasa cuando el sistema de recompensa se fortalece?
El sistema de recompensa, refuerzo o placer es un área que nos causa una sensación de bienestar y como consecuencia produce que repitamos una conducta. Algunas de estas conductas, como comer o mantener relaciones sexuales, que por sí solas producen placer, son susceptibles de desarrollar una adicción.
¿Cómo afectan las drogas en el organismo humano?
Las drogas son sustancias que actúan sobre nuestro sistema nervioso central. A nivel cerebral, las drogas actúan sobre los neurotransmisores alterando y perturbando el correcto funcionamiento afectando a la conducta, estado de ánimo o percepción. Además, son susceptibles de crear dependencia física y/o psicológica.
¿Cuáles son los componentes del sistema de recompensa?
Más concretamente,el circuito de la recompensa está constituido por tres componentes:
- Emocional, correspondiendo al placer causado por las «recompensas» , o a la no obtención del placer causado por los «castigos».
- Motivacional, correspondiendo a la motivación que se obtiene con la recompensa o al evitar los «castigos».
¿Cómo activar el sistema de recompensa del cerebro?
El sistema de recompensa del cerebro se activa ante la posibilidad de una comida sabrosa, o de un encuentro sexual. Ambas situaciones exponen a bacterias, y según los investigadores, sería una ventaja evolutiva que cuando el sistema de recompensa se active, se potencie también el inmune.