Que es lo que no celebran los testigos de Jehova?
Tabla de contenido
¿Qué es lo que no celebran los testigos de Jehová?
Los Testigos de Jehová cumplen el firme mandato de no celebrar ninguna fiesta que no se base en preceptos bíblicos, ya sea por tener orígenes paganos o en otras confesiones, conmemorar la vida de una persona (lo que incluiría el propio cumpleaños, aunque además los Testigos de Jehová le atribuyen una génesis pagana) o …
¿Por qué los testigos de Jehová no reciben sangre?
Los testigos de Jehová rechazan consumir sangre o aceptar transfusiones de ella o de sus componentes principales basándose en algunos versículos de la Biblia, como el 17:14 del Levítico, que dice: «no deben comer la sangre de ninguna clase de carne, porque el alma de toda clase de carne es su sangre.
¿Por qué no celebramos los cumpleaños de Jehová?
Los testigos de Jehová no celebramos los cumpleaños porque estamos convencidos de que Dios no quiere que lo hagamos. Aunque la Biblia no prohíbe directamente esta celebración, sí nos da algunas claves que nos ayudan a entender cómo ve Dios los cumpleaños. Analicemos cuatro de estas claves y las enseñanzas bíblicas relacionadas.
¿Cuáles son las decisiones de los testigos de Jehová?
Sin embargo, hay otras en las que cada Testigo toma su propia decisión, asegurándose de mantener una buena conciencia y “de no haber cometido ofensa contra Dios ni contra los hombres” ( Hechos 24:16 ). A continuación aparece una lista de las preguntas que los testigos de Jehová se hacen para decidir si deben celebrar cierta fiesta. *
¿Cuál es el origen de las fiestas de Jehová?
Siguiendo este mandato, los testigos de Jehová no celebran ni la Navidad ni la Pascua Florida o Domingo de Pascua ni las fiestas del primero de mayo, pues el origen de estas festividades está relacionado con la adoración de otros dioses. Además, tampoco participan en fiestas como las siguientes:
¿Qué dice la Biblia sobre un cumpleaños de Dios?
La Biblia no dice en ninguna parte que un siervo de Dios celebrara un cumpleaños. Esto no es un descuido, pues las Escrituras sí hablan de dos cumpleaños de personas que no servían a Dios.