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Cuales son los pecados que se cometen contra el Espiritu Santo?

¿Cuáles son los pecados que se cometen contra el Espíritu Santo?

Los pecados contra el Espíritu Santo son seis: 1) desesperación de la salvación; 2) presunción de salvarse sin merecimientos; 3) negar la verdad conocida como tal; 4) tener envidia o pesar de la gracia ajena; 5) obstinación en el pecado; y, 6) impenitencia final.

¿Cómo perdonar un pecado capital?

La Confesión es un sacramento instituido por Jesucristo para perdonar los pecados, cuando dijo a sus apóstoles: “A quienes perdonéis los pecados, les serán perdonados; a quienes retengáis los pecados, les serán retenidos.”. (Jn, 20,23.).

¿Cuál es la verdadera blasfemia contra el Espíritu Santo?

Es la difamación del nombre de un dios. En el cristianismo, según dijo Jesús, escrito en el Evangelio de San Marcos (capítulo 3), todo tipo de blasfemias son perdonadas pero el que blasfeme contra el Espíritu Santo nunca obtendrá el perdón, llevará su pecado para siempre.

¿Por qué el pecado fue perdonado en la Cruz?

Para un hijo de Dios nacido de nuevo, no hay pecado que sea imperdonable. Todo pecado fue perdonado en la cruz, para aquellos que pertenecen a Cristo. Cuando Jesús dijo, “Consumado es.” (Juan 19:30), Él aseguró que el castigo por todos los pecados fue pagado en su totalidad.

¿Qué dice la Biblia sobre el perdón?

Para decir esto, la Biblia, tanto en griego como en hebreo, dice que Dios lo siente en sus entrañas, que le duelen las entrañas por ese pueblo, que le afecta en lo más profundo, pues se preocupa por él. Este es el Dios del perdón, del perdón incansable, que «no quiere la muerte del pecador, sino que se convierta», y que le llama incansablemente.

¿Cuál es el perdón de Dios para todo el que venga a Jesucristo?

El perdón de Dios está disponible para todo el que venga a Él (Juan 3:16), pero para aquellos que no creen en el Señor Jesucristo, no hay perdón ni remisión de pecados (Hechos 10:43). Por tanto, los únicos pecados que Dios no perdonará en esta era de la gracia, son los pecados de aquellos que mueren sin antes haber puesto su fe en Jesucristo.