Cuando se ponen los guisantes?
¿Cuándo se ponen los guisantes?
El mejor momento para sembrar guisantes es en otoño, aunque al ser una hierba de tan rápido crecimiento se puede sembrar sin problemas también en primavera. Para ello, lo que tenemos que hacer es preparar el terreno del huerto, quitándole las piedras y las hierbas silvestres que puedan estar creciendo.
¿Cómo cuidar guisantes?
A continuación, te enseñamos cómo cuidar y cultivar guisantes.
- Cultívalo en climas templados. El guisante necesita de climas templados y ligeramente húmedos.
- Plántalo en suelos drenados.
- No lo riegues en abundancia.
- Puedes abonarlo en suelos con poca materia orgánica.
- No hace falta preparar el terreno para cultivarlo.
¿Qué es un guisante de nieve?
En España, los guisantes se conocen por diferentes nombres: arvejas, arbeyus, chícharos, pesols, pésoles… Y existe una variedad, el tirabeque —conocido además como guisante de nieve o de azúcar—, en la que, a diferencia del resto de su familia, se come la vaina tierna y delicada, pura mantequilla.
¿Cómo conservar los guisantes al vapor?
Un truco para que conserven su color verde intenso es, una vez cocinados, introducirlos en agua muy fría con hielo, para cortar de forma rápida el proceso de cocción. Para cocinar los guisantes al vapor puedes utilizar una olla con tapa que disponga de cesta vaporera o bien usar un colador grande si no dispones de ella.
¿Cómo podemos cultivar guisantes en invierno?
Para asegurarnos de contar con un clima fresco, podemos cultivar guisantes a finales de verano o a principios de otoño y así, cosecharlos durante el invierno. Si el lugar donde se encuentra tiene temperaturas muy bajas será mejor sembrar un mes antes de la fecha de la última helada. Tampoco soportan las altas temperaturas.
¿Cómo Disfrutar de los guisantes en tu jardín?
Al sembrarla, además de aprovechar todos los nutrientes que brindan los guisantes recién cultivados, podrás disfrutar de su exquisito sabor cuando se encuentran aún frescos. Y lo mejor es que incrementarás mucho la estructura del suelo en tu jardín. Incluso las matas que quedan luego de la cosecha te servirán como abono verde.