Artículos

Como dar gracias por los diezmos y ofrendas?

¿Cómo dar gracias por los diezmos y ofrendas?

Hoy dispongo delante de ti Señor estas ofrendas producto de mi trabajo. Padre te pido que bendigas mis manos para seguir trayendo bendiciones a tu iglesia Padre. Te pido Señor que santifiques este diezmo para que sea usado de la manera mas maravillosa posible.

¿Quién pagaba el diezmo?

El diezmo Eclesiástico era la parte de los frutos, regularmente la décima, que pagaban los fieles a la Iglesia. El diezmo Real lo constituía el diez por ciento que había de pagarse al rey sobre el valor de las mercaderías que se traficaban y llegaban a los puertos, o entraban y pasaban de un reino a otro.

¿Cómo calcular el diezmo?

Entonces el diezmo será calculado luego de descontar de los ingresos todos aquellos gastos vinculados directamente a su actividad. Esto incluye impuestos, jubilación, obra social, seguro de vida, la compra y mantenimiento de los instrumentos de trabajo. Estos cálculos pueden ser mensuales o semanales según le sea más cómodo.

¿Qué está relacionado con el diezmo?

¿El diezmo está relacionado a un mandamiento de Dios o a la voluntad humana? Está relacionado a un mandamiento de Dios, pues, como Soberano del Universo, se reservó para sí el diezmo, y lo estableció como un acuerdo: “Traed todos los diezmos al alfolí” (Malaquías 3:10).

¿Cómo se da el diezmo de las ganancias a los pobres?

Actualmente se da el diezmo de las ganancias a los pobres, para cumplir esta precepto. El diezmo era dado en la tierra de Israel durante la época que vivían allí y se separaba de las ganancias del campo para los levitas, hoy en día en Israel se separa el diezmo en forma simbólica ya que no se puede entregar a los levitas.

¿Por qué el diezmo está incluido en el Decálogo?

¿Por qué el diezmo es considerado como un mandamiento y no está incluido en el decálogo? Aunque no esté expresamente mencionado en el Decálogo sabemos que el hecho de no devolverlo de manera implícita es una violación del octavo y décimo mandamientos del Decálogo (1ª Timoteo 6:10; Colosenses 3:5).