Por que no vuelcan los barcos?
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¿Por qué no vuelcan los barcos?
La respuesta a esta inquietante pregunta es que los objetos no flotan dependiendo de su peso, sino de su densidad. La fabricación de un barco, pues, se basa en el principio de Arquímedes: “Sobre un cuerpo sumergido en un líquido actúa una fuerza de empuje (de abajo hacia arriba) igual al peso del líquido desalojado”.
¿Qué ocurre cuando un barco se aproxima o se aleja de la costa?
Cuando dos barcos tan grandes pasan uno al lado del otro, se produce un enorme desplazamiento de agua alrededor de sus cascos. Y justo cuando se acercan, esta corriente hace que las proas (parte delantera) de los barcos se separen una de otra, halando en sentido contrario las popas (parte trasera).
¿Cómo se estabiliza un barco?
Se dice que un buque se encuentra en equilibrio estable si tiende a volver a la posición de adrizado después de estar inclinado. Para que esto ocurra, el centro de gravedad (G) deberá encontrarse por debajo del metacentro (M). La distancia entre G y M se conoce como la altura metacéntrica (GM).
¿Cómo afecta el viento a los barcos?
En todas las maniobras el viento es uno de los principales factores a considerar, ya que con mayor o menor intensidad sopla prácticamente siempre. Si el viento es fuerte, influye marcadamente en la acción del timón y de las hélices en marcha avante y modifica las leyes de las evoluciones con el buque en marcha atrás.
Los submarinos, como los barcos, tienen flotabilidad positiva debido a que su densidad, al ser menor que la del agua, genera un empuje hacia la superficie.
¿Por qué flotan los barcos y las monedas no?
Con la primera moneda de céntimo el barco flotará porque su densidad total (masa entre volumen) es menor que la del agua. En el momento en que la densidad del barco supere a la del agua, se hundirá con todas las monedas dentro. El peso máximo que soporta el barquito es de un gramo por centímetro cúbico.